viernes, 4 de marzo de 2016

DE NUEVO CON USTEDES, MAÑANA DE DESAYUNO SALUDABLE

¡Empezamos! Primero... A, B, C, D... Hoy hemos hecho esto en el cole. Y diréis...¡Qué tontería! Pues para nosotros ha sido algo muy importante, porque es la primera vez que hacemos un Dictado en el cole. El profe nos ha dicho que lo que hemos hecho con él ha sido algo que hacen los niños de primaria muuuuuchas veces. Entonces hemos hecho algo de mayores ¿No? ¡Qué grandes y listos somos! Cuando el profe nos ha dicho que hoy nos preparásemos por que íbamos a hacer un dictado, todos nos hemos quedado con caras de despistados y hemos dicho a la vez: ¿Dictadooooooo? ¿Qué es eso? Pero ahora ya lo tenemos bastante claro. Nuestro primer dictado ha sido de todas las letras del abecedario, y las teníamos que poner en mayúscula. Al final también hemos hecho un dictado de números hasta el 5. No ha sido tan difícil, aunque algunas letras, sin fijarnos cómo se escriben, nos han costado hacerlas, pero bueno, lo importante es que lo hemos intentado, y el profe dice que lo hemos hecho muy bien y somos unos campeones.



Hasta Patosa se ha cogido un lápiz y se ha sentado en la silla del equipo naranja, que son sólo tres compañeros, para hacer su dictado propio. Cuando hemos terminado hemos mirado su hoja del dictado y la tenía en blanco. A lo mejor como no tiene orejas no ha escuchado nada de lo que el profe iba dictando. Esta Patosa va a tener que ser más aplicada y prestar más atención.

 
 
 
Después del dictado y de ver el dibujo que había traído José para Sergio, que era un tractor verde, nos hemos puesto a trabajar en el libro de Patosa, y después hemos tenido inglés. Lo queríamos hacer todo con bastante prisa, porque hoy era un día especial en el cole del dragón; teníamos el desayuno saludable, igual que en el primer trimestre, antes de las navidades. ¿Os acordáis?
 
El menú iba a ser el mismo que la otra vez: rebanadas de pan con tomate natural triturado, y un chorrito de aceite; un buen vaso de zumo de naranja recién exprimido; y un vaso de leche calentita con cacao. Qué mejor que eso para combatir el hambre de media mañana y a la vez comer sano.
 
Mientras que estábamos en inglés con la "teacher", algunos que hemos ido al baño a hacer pis y a pasearnos, hemos visto llegar toda una legión de mamás por el pasillo. Se han metido en una clase que estaba vacía, y se han puesto manos a la obra. Venían a prepararnos el desayuno a nosotros y a los niños de las demás clases. No es por nada, pero las mamás cuando se ponen en acción, no hay quien las pare. En un periquete tenían todo preparado. Exprime que te exprime han hecho un montón de zumo de naranja. Es muy importante tomar zumo de naranja para prevenir los resfriados, os lo decimos nosotros que somos amigos del Doctor Sanasana y de esto entendemos mucho.
 

 
Todos sentados, manos lavadas, mantelitos puestos en las mesas... ¡Ya estamos listos para empezar a tomarnos nuestro desayuno! Pero las mamás están en la puerta y no pasan ¿Por qué? ¿Es que les da vergüenza? Por lo que sea da igual, pero al final pasan y se ponen manos a la obra.
 

 
Una mamá reparte vasos, otra servilletas, otra empieza a echarnos leche calentita, otra nos reparte los vasos de zumo de naranja, otra corta rebanadas de pan y les echa tomate natural... Están bien organizadas estas mamás.


 
¡Oh, oh! Pero ahora tenemos un problema. A todos no nos gustan todas las cositas que hay para desayunar. Bueno, hemos hecho un trato, de que al menos tomemos algo de las tres cosas que tenemos: el zumo, la leche o el pan con tomate. Los más campeones nos hemos tomado las tres cosas, ¡Ole y ole! Y los que somos unos megacampeones, hasta hemos repetido rebanadas de pan con tomate. Algunos han comido poquito y otros nos hemos puesto morados. Los que no comen ni beben estos alimentos tan sanos..., ellos verán.
 





 
Desde aquí les queramos dar las gracias a todas las mamás que han venido a ayudar para que el desayuno saludable de hoy se haya podido hacer. ¡Muchísimas gracias!
 
¡Muchísimas gracias a la mamá de Mara!
 
 
¡Muchísimas gracias a la mamá de Mariola!
 
 
¡Muchísimas gracias a la mamá de Ciprian!
 
 
¡Muchísimas gracias a la mamá de Miguel!
 
 
¡Muchísimas gracias a la mamá de Jaime!
 
 
Como hacemos siempre para festejar algo entre todos... un "¡Hip, hip, hurra!" bien fuerte por las mamás: ¡¡¡¡HIP, HIP, HURRAAAAAAA!!!!
 
Luego nos hemos ido al patio a jugar con las pilas bien cargadas después de desayunar tan rico y tan sano. Encima hoy hemos tenido un día muy soleado de invierno, y se estaba muy bien jugando al sol. Hemos escogido mal día para jugar a los esquimales, con lo abrigaditos que van ellos siempre; les hemos intentado imitar, y unos cuantos nos hemos puesto nuestras capuchas y los abrigos, y hemos salido en busca de la caza del gran oso polar ¿Lo habéis visto por algún sitio? Llevábamos nuestros arpones y todo para poder atraparlo.
 
Aquí estamos unos cuantos de los esquimales cazadores de osos. Para ser esquimales y estar en el Polo Norte, hemos sudado más que pollos dando vueltas en la feria.
 

 
Pues nada, familias y amiguitos, otra semana más que se nos acaba. Nos va quedando muy poquito para terminar el segundo trimestre. Nos da pena que este curso vaya tan deprisa y al final se acabe. Pero bueno, siempre vendrán cosas mejores todavía. Hay que pensar así. Un saludo y hasta la semana que viene. Y no olvidéis que debemos comer siempre, o casi siempre sano... ¡Y qué hay más sano que una buena manzana! Hincarle el diente si os apetece...
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

jueves, 3 de marzo de 2016

LA GENEROSIDAD

¡Bienvenidos amiguitos y familias de nuevo a nuestro blog! Seguimos poco a poco nuestro viaje por el frio territorio del Polo Norte. Es un viaje duro pero fantástico. Es duro por el frio que hace allí.Ya hemos aprendido la lección y para que no se nos haga tan duro debemos abrigarnos mucho. Habíamos pensado ponernos cada uno cinco abrigos, unos encima de los otros, cuatro pares de botas, ocho guantes en cada mano, y diez gorros encasquetados en la cabeza. Seguro, seguro que así no pasaríamos ni una pizca de frio, pero claro, no podríamos mover ni un dedo con tanta ropa, y entonces sería un rollo nuestra visita al Polo Norte. Pero gracias a lo que hemos aprendido con nuestros amigos los esquimales tenemos la solución: vestirnos como hacen ellos, con pocas prendas, pero bien gorditas y calentitas. Así pueden hacer su vida normal sin parecer robots al caminar con tanta ropa.



Hemos visto que usan buenos abrigos, que llaman anoraks y parkas, que se hacen ellos mismos. No van a ninguna tienda a comprárselos, como nosotros cuando llegan las rebajas; usan las pieles de las focas y osos que cazan. Es buena idea para calentarse y no pasar frio, pero no es nada bonito pensar que cazan a los pobres animales para quitarles la piel y hacerse la ropa. Nosotros mejor nos pondríamos nuestros propios abrigos, para que ninguna foca y ningún oso polar sufran.
 
Tenemos que ponernos a practicar la pesca, porque si vamos al Polo Norte tendremos que pescar para comer. Los esquimales pescan un montón de una forma muy curiosa. Primero hacen un agujero, en forma de círculo, en el hielo, y tiran la caña de pescar para que piquen los peces que se pasean debajo del hielo; porque debajo del hielo no hay más hielo; hay agua, agua muy requetefria; seguro que el pescado que comen allí es más fresco que el del Mercadona. Nosotros no tenemos ningún mar congelado para practicar. Lo más parecido con agua y peces que hay por aquí cerca son las lagunas de los Charcones. Allí tendremos que ir con nuestras cañas de pescar.

 
La ficha que hemos hecho del libro de Patosa nos pedía que pescásemos sólo los peces que nadaban hacía abajo. Eso es fácil. Y también los peces que nadaban hacia la derecha. Eso es algo más complicado, porque nos liamos con la izquierda y la derecha, pero si seguimos la flecha naranja lo tenemos chupado. Hay que ser espabilados. Ha sido buen día de pesca. Esta noche tenemos salmones para la cena.
 
 
Y ahora vamos a ser generosos y os vamos a recitar una nueva poesía que nos estamos aprendiendo en el cole. Y hablando de ser generosos... la poesía habla de la GENEROSIDAD. Al principio, algunos de nosotros no sabíamos qué quería decir la palabra "generosidad", y no sabíamos que lo sabíamos ya. Ser generoso es ser amable con los demás y compartir tus cosas con ellos. Es dar a los demás lo que necesiten cuando nos lo piden, sin esperar nada a cambio. Desde que empezó el cole estamos siendo muchas veces generosos con nuestros compañeros: cuando les traemos un regalo porque nos apetece, cuando regalamos a todos chuches simplemente para hacerles sonreír, cuando compartimos nuestros juguetes y juegos con ellos... Pero es verdad que hay veces que nos ponemos testarudos y no nos gusta compartir; entonces ya no somos tan generosos, y nos convertimos en egoístas, que es algo más feo. Antes, cuando éramos más pequeños, nos costaba más compartir las cosas, pero conforme nos vamos haciendo mayores estamos intentado ser cada vez más generosos con nuestros amigos. Ahora os vamos a recitar la poesía, que dice así...
 
LA GENEROSIDAD
 
SI CASI NO HAY SOPA,
SI QUEDA MUY POCA,
SI QUIERES UN PLATO
Y TU AMIGO TAMBIÉN,
 
HAZ COMO POPETA,
QUE ES MUY GENEROSA:
COMPARTE TU SOPA
¡Y VERÁS QUÉ BIEN!
 
ES MUCHO MÁS DIVER
COMPARTIR LAS COSAS:
LOS LIBROS, LA ROPA...
¡NO IMPORTA CON QUIÉN!
 
 
¡Qué razón tiene la poesía de la generosidad! Nosotros la ponemos en práctica todos los días. Precisamente hoy, Silvia y Mariola han sido muy generosas con todos los demás. Han traído, cada una, una bolsa de chupa-chups y gominolas para darnos a todos. Y si ellas son generosas, nosotros debemos ser agradecidos, y siempre que nos hagan un regalo, o compartan algo con nosotros, o nos hagan un favor, debemos de dar las gracias y un par de besos; o un saludo con la nariz como los esquimales.
 
Y Ciprian y Dylan también han sido generosos y buenos compañeros, porque los dos han traído un dibujo para otros compañeros. ¡Eso es lo bonito! Pero el dibujo de Dylan traía por detrás una sorpresa para el profe, que se ha quedado con los ojos abiertos como platos cuando lo ha visto: un montón de sumas hechas por Dylan. Cuenta él que estuvo por la noche haciendo toditas las sumas, como hacemos ahora en el cole. Le hemos cambiado el nombre y ahora Dylan es el Príncipe de las Sumas. ¡Ala!
 
 
Pues esperamos que os haya gustado todo lo que os hemos enseñado hoy, sobre todo la poesía de la generosidad. Así la podéis recitar todos juntos en familia, en vuestros hogares, como hacemos nosotros en la alfombra de la clase. Y ya sabéis, que es un bonito deporte practicar la generosidad. Es sano para el cuerpo y para el alma.

miércoles, 2 de marzo de 2016

PATOSA VIENE A CASA. SEGUNDO TRIMESTRE

¡Hola a todos de nuevo! Esta semana os hemos contado una noticia muy importante: resulta que Patosa ya ha visitado todas las casas de todos los compañeros del cole. Sí, sí. No le ha faltado ninguna. Y claro, os habíamos prometido, con el dedo meñique, que os enseñaríamos y contaríamos los sitios a los que ha ido y con quién ha ido. ¿Os acordáis que hace unos cuantos meses, justo en las vacaciones de Navidad, os enseñamos todas las salidas que había hecho Patosa? Si hacéis memoria la última casa que visitó fue la de Várvara, justo antes de las vacaciones de Navidad. Pues en el segundo trimestre ha continuado sus andaduras; es que le gusta mucho viajar y conocer nuevos sitios. Lo prometido es deuda, y ahora os vamos a enseñar las visitas a los amigos que faltaban. Abrid bien los ojos y no perdáis detalle alguno...



Ya en el nuevo año, en el 2016, en pleno mes de Enero, el más friolero, Patosa se marchó del cole para ir a la casa de Miguel. Si sois espabilados, diréis que ya habíamos visto la visita a la casa de Miguel. Pero como estamos repasando todos los viajes de Patosa de este trimestre, pues eso, que el de Miguel también toca verlo. Tuvo suerte los días que se fue con Miguel, porque acababan de ser hace poquito tiempo los Reyes Magos; así que pudo disfrutar de los nuevos juguetes, y también conocer a su hermano Lucas. Comieron polvorones y cantaron con la boca llena. Menuda forma de cantar más difícil.

 
Ya casi al final del mes de Enero, Patosa se marchó con nuestra amiga Mara. Resulta que les cogió tanto cariño a Mara y a su familia que se quedó con ellos una semana entera, y claro, les dio tiempo a hacer mil y una cosas: jugar con la Tablet, ir al parque a pasear, montar en bici de aquí para allá, por las tardes jugar en la ludoteca con otros niños... Un montón de cosas, y siempre juntas las dos, como si fuese Patosa la sombra de Mara. Así, es normal que no quisiera volver al cole Patosa. También ha conocido al hermano de Mara, que se llama casi como ella, Mario ¡Qué envidia!
Mirad qué lazo tan bonito y qué tarjeta tan preciosa puso la familia de Mara en el libro viajero.
 

 
Seguimos en el mes de Enero, justo, justo al final del primer mes del año. Ese fin de semana para Patosa fue casi como una semana entera, ¿Sabéis por qué? Pues porque se fue con Yeray e hizo tantísimas cosas que parece que había estado toda una semana con él y su familia. Y todo esto nos lo contaron haciendo como un puzle superchulo de todas las actividades, día a día, foto a foto. Son tantas que es una pena que no las podáis ver todas aquí, pero cuando os volváis a llevar el libro a casa, tendréis la oportunidad de disfrutar de todo. Con Yeray el viernes vio un montón de dibujos y conoció a su hermanita, Ainara, y también a su papá. El sábado fue muy divertido porque Yeray llevó a Patosa al cumple de Sergio, y allí nos vio a muchos de nosotros ¡Qué sorpresa! Y luego el domingo Yeray se llevó a Patosa al campo a cazar, con toda la familia, y también a comer. Con tantas cosas por hacer, Yeray tuvo que terminar la tarea del fin de semana el domingo por la noche, y Patosa estuvo con él, ayudándole. Eso sí que es una amiga.
 

 

 
Y llegó el mes de Febrero y los carnavales. ¡Qué bien lo pasamos esos días en el cole del dragón con los mensajes de Don Carnavalón! Pues en las vacaciones que tuvimos en carnaval, Patosa se marchó con Alonso, que se puso muy contento siendo el responsable de llevarla a su casa. Es muy cariñoso nuestro amigo, y tuvo a Patosa como si fuese una reina. Lo malo es que Alonso se puso malito esos días, y Patosa tuvo que hacer de enfermera y cuidarle y acompañarle en sus malos ratos. Pero en cuanto se recuperó un poquito, se fueron juntos al parque, bien abrigaditos, y vieron los desfiles de carnaval. Menos mal que se recuperó a tiempo el pobre Alonso.
 
 
Nuestra amiga Lucía llevaba semanas deseando que le tocase llevarse a Patosa a su casa. ¿Cuándo me toca, cuándo me toca, cuándo...? Pues al final todo llega si se es paciente, y Lucía al final lo fue, y le llegó su día. ¡Qué contenta se puso! Nada más irse con ella se la llevó a casa de su abuela y le presentó a ella y a sus primos. Después toco siesta y merendola ¡Ñam, ñam! Como Lucía es una madraza, Patosa hizo lo mismo que su anfitriona, ser otra madraza, y juntas cuidaron al hermanito pequeño de Lucía, Adrián. Entre unas cosas y otras se les pasó el fin de semana volando, volando. Y la pena fue cuándo Patosa tuvo que volver al cole. Pero bueno, no importa porque allí la ve todos los días. ¿Habéis visto que adornos más bonitos nos puso en el libro de Patosa?
 

 
Y a Patosa le quedaba por visitar la familia del último de nuestros amigos. Ciprian, nuestro gran amigo Ciprian. El fin de semana que le tocaba irse a su casa estaba Cipri malito, y no vino al cole, así que tuvieron que dejarlo para la semana siguiente. Nuestro compañero tenía muchísimas ganas de que Patosa le acompañase a su hogar. Le enseñó toda su casa, conoció a su papá y jugaron un montón con todos sus juguetes. Y además se fueron de viaje a conocer Madrid, que es la ciudad más grande que existe en España. Con lo que le gustan a Patosa los viajes largos, seguro que disfrutó mogollón. La familia de Ciprian hizo un cartel con letras muy brillantes y decorativas, para que se vea bien, incluso desde lejos.
 
 
 
Y colorín, colorado, estos viajes de Patosa se han acaba... ¡Bueno, nunca se sabe! Creemos que queda mucho curso todavía, y si se queda Patosa en el cole, desde ahora hasta el final del curso, se va a aburrir mucho sin sus viajes y excursiones. Sabemos de buena tinta que ella y el profe están tramando algo nuevo para dentro de poco. Así que en cuanto sepamos algo os lo chivamos por el blog, para manteneros informados a todos. Nosotros estaremos con la antena enchufada para ver si nos enteramos de algo. ¡Confiad en nosotros!
 
Hablando de otras cosillas, hoy han traído Dylan y Sergio unos dibujos muy graciosos para regalar. Los han enseñado en cuanto ha venido el profe, después de dar inglés a primera hora. Los que reciben un regalo o un dibujo deben dar siempre las gracias, pero ahora no sabemos si dar las gracias diciéndolo, o flotando las narices como hacen los esquimales. La segunda opción parece más divertida y cariñosa.
 

 
Y hablando de esquimales...en una ficha que hemos hecho en la que salían dos esquimales saludándose con las narices, teníamos que colorear el que estuviese en el lado derecho. Lado derecho y lado izquierdo. Somos todavía muy pequeños para aclararnos con la derecha y con la izquierda; seguro que muchos de vosotros, que ya sois adultos y bien mayorcicos, todavía os liáis muchas veces con la izquierda y con la derecha. Pues de todo esto hemos hablado un poco en la asamblea. Y el profe nos ha dicho que nuestra mano derecha es la mano con la que trabajamos y escribimos todos, menos José y Várvara, que usan la mano izquierda; ellos son zurdos y los demás somos diestros. Pues todo lo que tenemos en el lado de nuestra mano derecha, está a la derecha. Y lo que tenemos en el lado de nuestra mano izquierda, está a la izquierda. Parece una tontería y muy fácil, pero para nosotros no lo es tanto. El profe, para que nos aclarásemos mejor, nos ha pegado a todos un gomet verde en la mano derecha. Eso nos servía de pista para no despistarnos. De todas maneras esto es algo que tenemos que seguir trabajando hasta que lo asimilemos. Tenemos mucho tiempo todavía. No nos podremos nerviosos pues.
 
Nos despedimos hasta mañana y os mandamos un saludo con nuestra mano derecha, o con la izquierda... bueno, con las dos, y así no fallamos.
 
 

martes, 1 de marzo de 2016

LA AURORA BOREAL

¿Alguna vez habéis mirado al cielo, por la noche, o al atardecer, y habéis visto un montón de luces y colores superbrillantes arriba? Son luces y colores que parecen nubes coloreadas, que se mueven lentamente, y que aparecen por arte de magia. Se llama Aurora Boreal, y nosotros en Miguel Esteban no la podemos ver, pero si viajásemos al Polo Norte, en compañía de los esquimales, alucinaríamos con lo bonito que se pone todo el cielo. Pues hoy en el cole hemos hablado de este fenómeno tan curioso. Hemos visto varias fotos en las que aparece la aurora boreal, y hemos intentado copiarla dibujando y coloreando una propia.
 
 
 
 
Pero antes de eso hemos hecho un poco de magia todos juntos. Con la pintura del cole, hemos mezclado los colores rojo y amarillo ¿Y adivináis qué color ha aparecido? El naranja.
 
 
 
Y después hemos vuelto a hacer otra mezcla mágica. Hemos juntado un poco de color azul, con otro poco de color amarillo ¿Y qué color nos sale? El color verde.
 
 
 
Pues con los colores verde y naranja hemos coloreado nuestra propia aurora boreal, que venía en el libro de Patosa. Hemos usado los pinceles, que es algo que siempre nos gusta usar. Cada vez nos manejamos mejor usando los pinceles, como los pintores de verdad. Como estamos sentados por parejas, primero hemos usado un pincel manchado de un color, y luego se lo hemos dado al compañeros de al lado, y el compi de al lado nos ha dejado el suyo, que tenía impregnado el otro color. Así no manchamos todos los pinceles, que después hay que lavarlos. Mientras que uno colorea de naranja, el otro compi colorea de verde.





 
 Y después de terminar nuestras auroras boreales, cada uno va al baño a lavar su pincel, y los trabajos bien colgaditos para que la pintura seque rápido y no manchemos nada.

 
Hoy el día iba de paisajes y personajes que encontramos en el Polo Norte. Ayer cantamos y aprendimos una nueva canción, la de los esquimales. Incluso hicimos un iglú gigante para todos. Hoy hemos vuelto a cantar la canción de los esquimales, y hemos hecho en plástica cada uno su esquimal particular. Eran muy graciosos los esquimales que hemos hecho, porque estaban vestidos a medias; les faltaba lo más importante para no pasar frio: la capucha y el anorak, hechos de pieles de focas y osos polares. Lo más gracioso es que la ropa la tenían quitada, y se la teníamos que poner, gracias a unas pestañitas con las que se les sujetaba. Nos los hemos llevado a casa, así que ya los habréis visto por alguna habitación o a la salida del cole, porque muchos de nosotros los llevábamos en la mano.
 





 
Nos han quedado muy requetechulos, y los hemos coloreado con rotuladores, para que resalte más el colorido de las pieles del esquimal. ¡Ah! Nos hemos quedado un poco extrañados, porque estos esquimales tienen la misma cara que los chinitos; por lo menos, sus ojos están igual de rasgaditos que los de los chinos. El profe dice que sí, que es cierto, que tienen aspecto similar, pero que no son iguales del todo. Los esquimales tienen la piel más dura y morena. Eso seguro que es por todo el frio que aguantan.
 
Hoy en la asamblea, nos ha traído David una flor hecha con papel de servilleta, de color blanca, y se la ha regalado al profe, para que el profe se la regale a su novia. Esas son las palabras que ha usado David. El profe se ha partido de risa con el regalo tan gracioso de David. ¿Qué os parece a vosotros?
 
 
Y nuestros amigos Yeray y Ciprian, han coincidido los dos, sin querer, trayendo al cole unos dibujos muy bien hechos de las vocales de Letrilandia y del señor P, el panadero.
 

 
Y Ciprian ha traído el libro de Patosa para que lo veamos todos. ¡Ahora sí que puede decir Patosa que ha visitado la casa de todos los amiguitos y amiguitas del cole! ¿Y ahora qué va a hacer Patosa cada día? Seguro que quiere seguir viajando a las casas de los compañeros. Ya se nos ocurrirá pronto algo nuevo para que Patosa sigue viajando de casa en casa. Hoy hemos visto todos las fotos que trajo Ciprian acompañado de ella, y son muy graciosas. Dentro de poco os las enseñaremos en el blog, para que vosotros también las disfrutéis.
 
Nos vamos a despedir enseñándoos la foto de nuestra excavación del patio en el arenero. Hemos excavado y excavado, y hemos encontrado un fósil, no sabemos si es de dinosaurio, de un primo lejano de nuestro amigo el dragón, o de huesos de pollo de la merienda del perro de la vecina. Pero estaba muy duro lo que han tocado las palas. Mañana si podemos, seguiremos excavando.