martes, 10 de mayo de 2016

LA BÚSQUEDA PIRATA DE LA "S"

Dori y Nemo. Esos son dos nuevos nombres que nos hemos aprendido hoy, porque son dos personajes que nos van a acompañar durante los días que quedan de cole. Ojalá y sea así. ¿Sabéis de quiénes estamos hablando? Pues de nuestras nuevas mascotas, dos simpáticos pececillos; Nemo, de color naranja, y Dori, de color negro, naranja y gris. El profe nos los ha presentado a primera hora de la mañana, metidos en su nuevo hogar, una pecera de formas rectangulares. Allí los hemos tenido toda la mañana con nosotros. Seguro que por ser el primer día que van al cole, han estado algo asustados, al ver tantas caras y tantas manos tan cerca del cristal de su pequeño acuario. Estaban un poco sorprendidos y nerviosos. Pero conforme ha avanzado la mañana, se les veía más tranquilitos, y ya se desenvolvían como pez en el agua; nunca mejor dicho.
 
Hoy no los hemos alimentado, porque no teníamos comida apropiada para ellos. Pero no pasa nada, mañana comerán sin falta. Además, dice el profe que muchos peces se mueren por comer demasiado. Así que nosotros les pondremos una dieta muy estricta, nada de darse atracones de comida. Y también intentaremos cambiarles el agua casi todos los días, para que puedan estar a gustito en un agua limpia. Ya sabemos que no los podemos coger con las manos y sacarlos del agua, porque sufren, y Nemo y Dori podrían morirse. Esperemos que nos aguanten un montón. Si conseguimos que pasen unos días en el cole y que se hagan fuertes, a lo mejor, sólo a lo mejor, podremos llevárnoslos a nuestras casas, cada día un compañero. Pero bueno, ya veremos que pasa con nuestras nuevas mascotas. Crucemos los dedos y las aletas.



 
Después de conocer a Dori y a Nemo, José nos ha sorprendido y maravillado con un superlibro. Era un libro distinto, porque al abrirlo aparecía un castillo medieval, que se iba elevando poco a poco, conforme abríamos las tapas del libro. Ya va quedando poco para que nos vayamos de excursión todos juntos al castillo de Consuegra, y por eso José ha venido con este pedazo de libro, para que conozcamos bien todas las partes de los castillos. El profe ha aprovechado para hablarnos un poco sobre la vida en los castillos, y las cosas que hacían los caballeros y los reyes. Tenemos muchas ganas de que llegue el gran día de la excursión. Otro día que quiera José puede volver con su libro del castillo del Rey Arturo.
 
 
Lo de los pececillos ha sido muy buena idea. Así tenemos compañía animal. Y es que ya sabéis que estamos trabajando con el último libro de Patosa, que trata del fondo marino, de los peces y de la vida en el mar. Pues qué mejor que tener a Dori y a Nemo para aprender más sobre ellos. Y si tenemos alguna duda les podemos preguntar.
 
Hoy el momento de la relajación ha sido especial. Dori y Nemo estaban algo nerviosos, y necesitaban también relajarse. Les hemos puesto el sonido de las olas del mar de fondo, y hemos dejado a oscuras toda la clase. Así seguro que se han creído que estaban nadando por las profundidades marinas.
 


 
Pero no os hemos contado todavía lo más gordo del día. Menuda nos ha liado hoy el Duende Pepillo. Al volver del patio estaba el saco de las sorpresas colgado como un jamón, de un tubo de la luz. Nada más pasar a beber agua lo hemos visto. El profe no se había dado cuenta, pero nosotros somos muy observadores y enseguida vemos estas cosas. Todos estábamos seguros de que el duende nos traía al último personaje del País de las Letras que le tocaba visitarnos este año: la señorita del silencio, la S. Pero no, o todavía no. O sí. Dentro del saco había una nota firmada con la calavera pirata. Era la firma de los piratas. El Duende Pepillo nos había preparado un juego como la búsqueda del tesoro. Teníamos que encontrar todos los mensajes con la firma pirata para dar con el tesoro. ¡Qué misterio!
 
 
El primer mensaje nos enviaba a buscar en la mochila de Silvia. Todos para allá. Y Silvia ha sacado de su mochila... otro mensaje pirata; esa nota nos decía que mirásemos en el cuarto de baño.
 

 
Cada vez estábamos más nerviosos. Con mucho cuidado, nos hemos dirigido todos al cuarto de baño, a buscar más pistas. Enseguida Sergio ha encontrado la nota escondida. Estaba un pelín alta, metida detrás de un cartel. Esa nota ponía que debíamos mirar bien por el arenero.
 
 
¡Oh, oh! Teníamos que salir al patio para buscar por el arenero, pero la búsqueda se ponía fea, porque estaba empezando a chispear. Rápidamente, sin perder tiempo, nos hemos abrigado y hemos salido a toda prisa al arenero a rebuscar por todos lados. Enseguida hemos visto la nota pirata de color amarillo en la valla del arenero. Estaba un pelín mojada por las gotitas de lluvia, pero la hemos secado con cuidado. Debajo del dragón, donde no nos mojamos, hemos abierto el mensaje, y ponía que teníamos que registrar el patio de las mamás y papás.
 


 
Pero claro, seguía chispeando, y ese patio es muy grande para encontrar algo tan pequeño; y no podíamos estar mucho tiempo buscándolo porque nos mojaríamos. Entonces hemos intentado ser listos y pensar donde dejaría un pirata su mensaje. ¿las papeleras? ¿la puerta de la Ludoteca? ¿las vallas? ¿en la fuente rota que hay en ese patio? ¿o en los agujeros de la pared por donde se esconden los gatos? ¡Sí señores! ¡Ahí estaba!
 


 
Y ese último mensaje ponía que debíamos ir al edificio de Primaria, justo a la mesa de Ángel el Conserje. Pero qué mala suerte, justo la lluvia había empezado a ser más fuerte, y ya no podíamos ir hasta tan lejos. Nosotros queríamos, pero el profe no. Pero se nos había ocurrido una idea. Llamar por teléfono a Ángel. Nos lo ha cogido y le hemos preguntado que si tenía algo para nosotros en su mesa. Él ha dicho que tenía a un personaje, con forma de letra. ¡Ya está, la señorita S estaba allí! ¡Al fin la encontramos!¡Ese era el misterio pirata que nos había preparado el Duende Pepillo!
 
Después de tanta búsqueda nos hemos pasado a la clase, y hemos visto en la pizarra digital el cuento y la canción de la señorita S. Ya os contaremos más cosas de esta peculiar y silenciosa señorita. ¿Y sabéis qué? Que cuando estábamos escuchando la canción, ha aparecido Ángel con la S, para que la tengamos en la clase. ¡Bravo por Ángel!
 


 
 
Y así hemos pasado el final del día, buscando mensajes piratas, encontrando a la S, viendo su historia y cantando su canción, y aprendiendo a hacer su cuerpo minúsculo. ¡Cuantas cosas en tan poco tiempo!
 
 
 
Con tantas cosas casi se nos olvida enseñaros el dibujo que ha traído Ciprian hoy de Patosa. Como ayer se la llevó a su casa, hoy nos ha traído este dibujo de nuestra amiga; un dibujo muy primaveral, lleno de flores y de colores.
 
 
 
Ya nos despedimos hoy, después de tantas emociones. Ha sido un día muy completito. Os decimos hasta luego haciendo el sonido de la señorita S... ¡SSSSSSSSSSSSS!
 
 
 

lunes, 9 de mayo de 2016

LA OREJA DE VAN GOGH

¡Cucú! No es la rana que cantaba, somos nosotros que nos acercamos de nuevo a vosotros, para enseñaros un poquito más de nuestra vida en el cole del dragón. Llevábamos muchos días sin dar señales de vida, ¿verdad? Pero no pasa nada, porque al final siempre os enteráis de lo más importante que vamos haciendo.
 
Hoy ha sido lunes. Vuelta al cole después de un fin de semana tranquilo del mes de Mayo. Aunque a lo mejor para algunos de nosotros no ha sido tan tranquilo, por culpa de las Comuniones. Ha habido una compañera que no ha estado tan tranquila sin hacer nada. Ella y su familia se han puesto a hacer algo genial este fin de semana en su casa: su propio barco pirata. Y todo lo han hecho con material de reciclaje: un cartón de huevos, unos palitos de madera, un poco de goma-eva... Y el resultado ha sido éste...

 
¿A qué parece un barco pirata que podríamos comprar en cualquier juguetería? Pues no. Está hecho a mano. ¡Bravo por Mariola y su familia! Y el que se asoma en la foto no es un tiburón; es nuestro amigo José, que le encanta chupar cámara y salir de refilón en todas las fotos.
 
Luego hemos seguido con nuestra mañana de lunes normal y corriente: hemos seguido dando dibujos de regalo a amigos, hemos hecho un par de fichas de la señora M y del libro de Patosa... Hemos jugado en nuestros rincones y después a recoger y a desayunar, que hay que salir al patio porque no llueve.


 
 Como podéis ver, cualquier rincón del patio es perfecto para pasar un buen rato entre amigos.

 
A la vuelta del patio, teníamos inglés con la "teacher", y después, el profe nos había prometido una cosilla. Que íbamos a trabajar con pinceles y pintura. Ya llevábamos días sin usar los pinceles, y teníamos ganas. El tema de hoy era convertirnos en pintores como lo fue Vincent Van Gogh. Fue un pintor muy famoso, que pintaba todo tipo de cuadros, y que de buenas a primeras, se volvió un poco loco, y se cortó una oreja. ¿Cómo os quedáis? Nosotros nos hemos quedado boquiabiertos, ¿pero por qué ha hecho esa tontería? Le hemos preguntado al profe... El profe nos ha dicho que nosotros podemos ser igual de buenos artistas que Van Gogh, pero que seguro que no nos vamos a quedar tan majaretas, ni nos va a dar por cortarnos una de nuestras orejas; como mucho nos cortaríamos el pelo y con algo de cuidado.
 
Una de las cosas que más pintaba Van Gogh eran bodegones. Igual que hay pintores que hacen cuadros de paisajes y de personas, otros hacen cuadros de frutas, alimentos y platos llenos de todo ello; y a este tipo de cuadros se les llama bodegones. Pues nosotros hoy hemos hecho un bodegón con manzanas. Y como sabemos que hay varios tipos de manzanas: rojas, amarillas y verdes, hemos usado los tres colores.
 
Hemos dividido la clase en cuatro rincones de color: amarillo, verde y rojo para colorear las manzanas, y azul, para colorear el plato del bodegón. Cuando coloreábamos unas cuantas manzanas de un color, nos cambiábamos de rincón y de color. Así hasta que hemos completado nuestra obra de arte. La verdad es que nos hemos organizado superbién.
 



 




 
Estos son nuestros bodegones del cole, con manzanas de tres colores. Y el de aquí abajo fue el bodegón que hizo Van Gogh, también con manzanas...¿Cuál os gusta más?
 
 
 
¿Os acordáis que la semana pasada nos inventamos entre todos un cuento super original, que se titulaba el Lofante? Pues hoy os vamos a enseñar los dibujos que le hicieron en casa al Lofante dos de nuestros compis: Ciprian y Mariola. Recordad que el Lofante era mitad lobo y mitad elefante.
 

 
Pues nos despedimos con un abrazo gordote. Mañana nos toca visita; eso creemos. No podemos decir nada todavía no vaya a ser que la visita no venga, y entonces nos quedamos con nuestro gozo en un pozo. Pero no dudéis que si recibimos la visita esperada, lo contaremos. ¿Quién será, será?
 
 

martes, 3 de mayo de 2016

MI NOMBRE MARCIANITO

¡Hola a todos! Hoy seguro que habéis notado en nosotros, cuando hemos llegado a nuestras casas para comer, que íbamos un pelín mareados. Es que el viaje que hemos hecho hoy ha sido muy requetelargo y muy requeterápido. Normal que nos hayamos mareado un poco.
 
El profe nos había prometido hace tiempo que despediríamos el tema de los planetas y el espacio exterior de alguna manera chula. Y justamente, en nuestros trabajos de plástica, nos quedaban unas cuantas estrellas para fabricarnos una corona estelar. Pues como los martes es el día de hacer trabajos de plástica, hoy ha sido ese día.
 
Nos hemos fabricado una corona de estrellas cada uno, para vestirnos de niños y niñas del espacio. Pero no de marcianos ni de alienígenas, que esos seres son muy feitos, y nosotros somos mucho más guapetes. Nosotros éramos chicos y chicas espaciales, y también especiales, jejeje, que viajamos por el universo y las galaxias, de estrella en estrella, esquivando meteoritos, y descansando en cualquier planeta que nos plazca. Y cuando tenemos la ocasión, le hacemos una foto o un dibujo al primer marcianito que nos encontramos. Hoy hemos dibujado todos a nuestros marcianitos; cada cual del color que más le gustaba, hemos oscurecido el cielo del universo, luego lo hemos iluminado con unas cuantas estrellas doradas, y después le hemos pegado unos simpáticos ojos saltones a nuestros marcianitos. Le hemos pedido entre todos al profe que nos encantaría llevárnoslos a casa, y como hoy íbamos medio disfrazados de niños y niñas del espacio, ha dicho que sí. Muchos de nosotros llevábamos en la cara polvo de estrellas, porque eso de viajar a lomos de una estrella fugaz te deja la cara brillante para todo el día; y al profe la barba. ¿A qué hemos salido muy guapetones?
 
Antes de empezar a trabajar en todas estas cosas que os contamos, nos hemos reunido en la alfombra, y hemos hablado de los marcianitos. Hemos sacado la conclusión de que como viven en otras galaxias, seguro que hablan como si fuesen extranjeros, de una forma muy rara, y nos costaría entenderles. El profe nos ha dicho que a lo mejor, muchos de ellos, hablan usando una única letra vocal: a, e, i, o, u; una de ellas. Pues hemos jugado a decir cómo sonarían nuestros nombres si los dijese un marcianito que usa una única vocal; el resultado ha sido graciosísimo. Os invitamos que con ayuda de las familias, pronunciéis todos los nombres de los compañeros en el idioma de los marcianitos. Ya veréis que risa que da.


MAGAL, MEGUEL, MIGUIL, MOGOL, MUGUL.

 
 MARA, MERE, MIRI, MORO, MURU.

 
 YARAA, YEREE, YIRII, YOROO, YURUU.

 
MARAALA, MEREELE, MIRIILI, MOROOLO, MURUULU.


 
DALAN, DELEN, DILIN, DOLON, DULUN.

 
ALANSA, ELENSE, ILINSI, OLONSO, ULUNSU.

 
JAAMA, JEEME, JIIMI, JOOMO, JUUMU.

 
HAGA, HEGUE, HIGUI, HOGO, HUGU.

 
SARJAA, SERGEE, SIRGII, SORJOO, SURJUU.

 
SALVAA, SELVEE, SILVII, SOLVOO, SULVUU.

 
ZAPRAAN, CEPREEN, CIPRIIN, ZOPROON, ZUPRUUN.

 
JASÁ, JESÉ, JISÍ, JOSÓ, JUSÚ.

 
LAZAA, LECEE, LICII, LOZOO, LUZUU.

 
DAVAD, DEVED, DIVID, DOVOD, DUVUD.

 
VARVARA, VERVERE, VIRVIRI, VORVORO, VURVURU.
 
Qué forma más rara y divertida de llamarnos, ¿verdad? Si alguna vez llegasen un par de marcianitos en su nave espacial, a nuestro cole, y empezasen a llamarnos por nuestros nombres, pero de esta forma tan peculiar... ¡Menuda rato a reír que nos íbamos a meter!
 
Ahora toca despedida, pero antes os dejamos dos incógnitas o misterios. Si habéis repasado el nombre de todos los compañeros en los idiomas marcianos, os debéis haber dado cuenta que hay dos compis de la clase que sus nombres no cambian nada al decirlos en uno de esos idiomas. ¿Qué compis son? Ale, ale, a investigar...

lunes, 2 de mayo de 2016

LA HISTORIA DEL LOFANTE

¡Hello! ¡Y arrancamos con el mes de Mayo, y arrancamos la hoja del mes de Abril del calendario de clase! ¡Al fin llegó el mes de las flores, el mes del buen tiempo y el mes del revoloteo de insectos a diestro y siniestro! Este mes promete en el cole del dragón: salida con todos los compis a "Los Charcones", excursión en autobús al castillo de Consuegra, el cumpleaños de Hugo... ¡Qué bien, qué bien!
 
Hoy hemos empezado la semana de forma normal, dando la bienvenida al mes de Mayo; y hemos hecho de nuevo una cosa que ya hicimos hace tiempo: nos hemos inventado un cuento entre todos. ¿Os acordáis como era? Sí, que cada uno va inventándose una parte del mismo cuento que entre todos vamos contando. El profe decía "Érase una vez...", y uno de nosotros continúa, y luego otro, y otro, y otro..., hasta que el cuento finaliza con el último de nosotros. El profe mientras va dibujando todo lo que ocurre en nuestra historia: personajes, acciones...
 
Pues el cuento que nos hemos inventado hoy se llama:    
     
EL LOFANTE
 
"Érase una vez un lobito muy bueno, con un extraordinario corazón, y muy, muy inocente. Ese lobito iba buscando un sitio donde vivir, y se encontró con un barco anclado en la orilla de una playa. No era un barco cualquiera, era un barco pirata. Y claro, un barco pirata suele estar lleno de piratas, por lo que nuestro amigo, el lobito, no pudo subir a ese barco para buscar un hogar.
 
Cuando más desanimado estaba apareció por allí cerca un jinete montado en un espléndido caballo. El jinete le invitó a subir a su caballo, y juntos cabalgaron hasta llegar a las profundidades de un bosque. En ese bosque vivía un gran mago. El lobito pidió al gran mago que le ayudara a buscar un hogar, pero este mago era muy bromista, y al hacer su magia le convirtió en mitad lobo, mitad caballo. Todo el mundo se reía de nuestro pobre amigo, con cuerpo de caballo. Aprovechó las patas tan fuertes que tenía para salir "trota que trota" hasta llegar a una casa donde vivía otro gran mago. El lobito tenía la esperanza de que este segundo gran mago le ayudaría a recuperar su cuerpo y a encontrar un hogar donde vivir. Pero el segundo mago era muy despistado, y al hacer magia con su varita se equivocó de hechizo, y lo convirtió en mitad lobo, mitad elefante. Tenía cabeza de lobo, y trompa, cuerpo y patas de elefante. Todo el mundo que lo veía se burlaba de él por su apariencia. Pobre lobito. Y encima sin hogar donde refugiarse de las burlas de todo el mundo.
 
Pero un día, casi sin querer, encontró a un niño que se llamaba Emilio, y a este niño le encantó la apariencia tan peculiar de nuestro amigo el lobito. Le invitó a vivir con él en su casa. Pero claro, al tener un cuerpo de elefante, no cabía en cualquier sitio. Por suerte, Emilio vivía en una casa enorme, con una puerta enorme, y una cochera enorme. Ahí sí que podría quedarse el lobito a vivir para siempre.
 
Y así fue. El lobito se quedó a vivir con Emilio en su gran caserón. Y pasó de ser un simple lobito, a ser un majestuoso Lofante: mitad lobo, mitad elefante. Y vivieron felices y comieron perdices. "
 
La verdad es que nos ha quedado hoy una historia super original y divertida. Y encima ha tenido un final feliz, como debe ser. Cuando nos volvamos a inventar una nueva historia os la volveremos a contar, que sabemos que os gustan.
 
Y hoy hemos salido todos con un objeto muy peculiar, que nos ha regalado nuestro amigo Ciprian: huevos de Pascua, de colores, que son típicos cuando se celebra la Seman Santa en Rumanía. Había una para cada uno, y antes de salir se ha puesto a repartirlos a todos. Había uno para el profe también. ¡Muchas gracias Ciprian!





Hoy ha sido un ratito muy cortito el que hemos estado con vosotros, pero pronto tendréis más noticias nuestras. Nos despedimos y os mostramos unos cuantos dibujitos que le hicieron a Patosa nuestros amiguitos Jaime, Sergio, Hugo y José. Son chulísimos.




Después de haber leído la historia del Lofante, os animamos a que en casa intentéis dibujar un Lofante. Ya sabemos que nunca habéis visto uno en persona, pero bueno, para eso está la imaginación. Si alguien se anima a esta tarea, lo puede llevar al cole y enseñárnoslo a todos los demás. Seguro que luego el profe le mete en el blog, para que lo vean todas las familias.